¿De qué depende la procedencia o improcedencia de mi despido?

Una vez presentada demanda en impugnación del despido efectuado por la empresa, la declaración de procedencia o improcedencia del mismo, con carácter general depende de la correcta acreditación por parte de la empresa de las causas motivadoras del despido, todo ello sin perjuicio de los elementos que definen cada caso concreto y que pueden ser tenidos en cuenta por parte del juez a los efectos de la declaración de procedencia o improcedencia del despido.

¿Le han despedido?

Frente a las cartas de despido, sea éste producido por causas objetivas (despido objetivo) o bien por causa disciplinaria (despido disciplinario), todos los trabajadores pueden reclamar la improcedencia del mismo, dentro de los 20 días hábiles siguientes a la fecha de efectos de tal despido, interponiendo ante el Servicio de Relaciones Laborales competente una papeleta de conciliación, todo ello con carácter previo, y necesario, a la presentación de la correspondiente demanda por despido.

Si el despido se declara procedente, ¿tengo derecho a indemnización?

De entre los efectos de la declaración de procedencia de un despido, y en caso de los despidos objetivos, la declaración de procedencia del mismo por medio de sentencia judicial, con carácter general lleva a aparejado el derecho del trabajador a percibir una indemnización de 20 días por año trabajado con el límite de una anualidad, o, en caso de que el trabajador hubiera percibido con anterioridad la misma de forma parcial, le corresponderá el montante de lo que la empresa le adeude hasta la indemnización legal referida. En los supuestos de declaración de procedencia de los despidos disciplinario, no procede la percepción por el trabajador de ninguna indemnización.

Siempre que me despiden, ¿Tengo derecho a un preaviso?

Con carácter general, la ley establece como requisito formal para llevar a cabo un despido por causas objetivas conceder al trabajador un preaviso de 15 días, entre la comunicación de su despido y la fecha de efectos del mismo. No obstante, en los despidos efectuados por causas disciplinarias, la ley no establece tal obligación de conceder preaviso habida cuenta de la naturaleza del propio despido.