¿Me pueden embargar mis cuentas por una sanción de la Inspección de Trabajo?

Para que pueda llevarse a cabo el embargo de las cuentas de un trabajador o empresario que hubiera sido sancionado, es necesario que previa la tramitación del procedimiento administrativo sancionador por infracciones en el orden social, y, en su caso proceso judicial, ha de existir una resolución administrativa o, en su caso, una sentencia firme que condene al trabajador o empresario al abono de una cuantía determinada por una sanción impuesta y que previo el requerimiento del pago de la misma éste no la atienda, será entonces cuando se llevarán a cabo los apremios sobre el patrimonio del trabajador o empresario que haya resultado sancionado.

¿Qué hacer frente a un acta de infracción de Inspección de Trabajo?

La actividad inspectora en materia laboral, se desarrolla por el cuerpo de inspectores correspondiente, y, en ocasiones realizan visitas no anunciadas a empresas a efectos de constatar el nivel de cumplimiento del día a día de la empresa con la legalidad vigente, y en caso de constatar alguna clase de incumplimiento proceden a levantar un acta de inspección en la que se contiene una sanción económica que habrá de pagar la empresa. Frente a estas situaciones procede llevar a cabo las alegaciones o recursos correspondientes, a los efectos de poder combatir la imposición de la sanción, o en su caso, una minoración de la cuantía de la misma.

¿Tengo que permitir el acceso de la Inspección de Trabajo?

En los supuestos en los que la Inspección de Trabajo se persone en el centro de trabajo, con carácter general se ha de permitir su entrada a la empresa o centro de trabajo y que desarrolle la labor inspectora correspondiente. De no ser así la propia inspección podría recabar incluso la colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado a los efectos de poder inspeccionar la empresa de que se trate y sancionar a la empresa por obstrucción de la labor inspectora. No obstante lo anterior, cuando el centro de trabajo que va a ser inspeccionado se trata de un domicilio particular, el inspector deberá contar con el consentimiento del titular del domicilio o, en su defecto, con una autorización judicial.